l valle de Aísa ofrece múltiples opciones
para desarrollar distintas actividades.
Sobre esta premisa, el Ayuntamiento de Aísa
quiere poner a disposición de los visitantes
una importante riqueza cultural, etnológica
y natural que predispone al visitante para
poder disfrutar de muchas actividades que,
no siendo muchas de ellas distintas en esencia
a las que en cualquier otro entorno pueden
disfrutarse, sí cobran especial importancia
precisamente por el entorno donde se desarrollan.
Las infraestructuras que actualmente ofrece
el Valle en el área recreativa de Santa Juliana,
permiten desde el disfrute de una piscina
hasta la utilización de un área de picnic
para poder cocinar al aire libre disfrutando
de una comida campestre en un entrono fluvial
inmejorable. Los pequeños disfrutarán de
un gran espacio abierto entre ambas instalaciones
para jugar con una pelota o volar una cometa,
en un campo polideportivo que permite organizar
desde un partido de fútbol al más "alto
nivel", hasta una gymkhana infantil
repleta de divertidos juegos al aire libre.
El pescador selectivo encontrará en Aísa
un río adecuado para la pesca a mosca durante
la primavera y el verano, y el cazador, colectivo
o solitario, dispone de 9 000 Ha de acotado
para poder disfrutar de jornadas de caza
intensas.
El montañero y el alpinista podrán ascender
con distintos grados de dificultad a los
picos y relieves que componen el macizo del
Aspe, escalar el hielo en las imponentes
paredes de los Lecherines accediendo desde
el Valle de Igüer, o escalar las verticales
aristas del Aspe en una espectacular ascensión
dando vista al Pirineo Occidental. El esquí
de ruta o de travesía es una opción nada
desdeñable en el Valle. Las rutas existentes
que enlazan con los Valles del Aragón al
Este y con el Valle de Aragüés del Puerto
e incluso el Valle de Echo, hacia el Oeste,
son un reto interesante para quienes disfrutan
de la nieve calzados con esquíes de montaña.
Los paseos con raquetas en el circo de Igüer
dejan abierta la posibilidad de disfrutar
del invierno a un nivel fuera del riesgo
que puede oponerse en la alta montaña, apto
para todos los públicos.
Los recorridos en Bicicleta ofrecen
distintas
opciones: desde las rutas agrestes
por la
montaña, hasta las rutas de carretera
para
"vueltas" competitivas.
Una interesante
red de pistas forestales de distinta
dificultad
predisponen al ciclista montañero
para intentar
ascensiones a lo mas alto del
Valle o descensos
de verdadero vértigo. Las distintas
rutas
que dan acceso al valle desde
las carreteras
nacionales y autonómicas ya se
han consagrado
como rutas de cicloturismo tras
mantenerse
como ruta "oficial"
en las tradicionales
pruebas ciclistas de la comarca,
ofreciendo
al aficionado e incluso al profesional,
un
campo de entrenamiento ideal.
Los aficionados al Vuelo Libre, tanto en
la modalidad de Ala Delta o de Parapente,
tienen una interesante opción para intentar
vuelos de distancia desde el pico de las
Blancas o simples paseos por el Valle en
relajantes descensos desde Sayerre hasta
el pueblo de Aísa o disfrutar de imponentes
vuelos sobre el macizo del Aspe. Para los
expertos un nuevo reto ha quedado encima
de estos valles: superar el vuelo de I. Redin
del Club Alas de Leyre de Pamplona, que saliendo
desde el Valle de Echo y sobrevolando el
Macizo del Aspe por el valle de Aísa, consiguió
batir el record de distancia en Parapente
del Pirineo, cruzando todo el pirineo oscense
aterrizando en la localidad leridano pirenaica
de Boí Taüll después de 131 Km. de vuelo
con "techos" de más de 4000 m.
Los aficionados a la acampada al aire libre
cuentan con un área de acampada en la cabecera
del Valle, con instalaciones suficientes
y servicios para disfrutar del campismo sin
las aglomeraciones y molestias de los entornos
recreativos "comerciales" tradicionales.
Es un área para los amantes de la naturaleza
para vivir su encanto sin olvidar el entorno
y sus dificultades.
Los senderos del Valle, antiguos recorridos
de comunicación ente los distintos pueblos
que integran el Valle, son una inmejorable
opción para poder disfrutar de una agradable
visita al Valle. Especialmente las sendas
señaladas para dicho fin entre Sinués, Esposa
y Aísa.
La Micología se ofrece en su más pura esencia.
En El Valle de Aísa se pueden recolectar
diversas especies de Hongos y Setas, tanto
con un alto valor culinario como de alto
interés científico. Los bosques de quejigo,
las praderas, los pinares y los hayedo -
abetales que pueblan el valle ofrecen interesantes
excursiones micológicas que harán descubrir
al experto y al aficionado los ocultos encantos
de la naturaleza.
Las aves que pueblan el Valle ofrecen al
Ornitólogo y a los aficionados a la observación
de las Aves una riqueza indescriptible. Existen
distintos observatorios naturales que permiten
la contemplación de distintas especies, desde
las grandes rapaces, como el Buitre leonado,
el Quebrantahuesos o el Águila Real, hasta
las pequeñas aves rupícolas, como el treparriscos
o los aviones roqueros. Las aves migratorias
garantizan un espléndido espectáculo en sus
épocas de migración; desde las organizaciones
espectaculares de Grullas en la primavera,
hasta la incesante pasa de pequeñas migradoras
como el Zorzal real y las distintas variedades
de pinzones en el Otoño.
Para el descanso, un Hostal y un Albergue
de titularidad municipal ofrecen un entrono
agradable para los que deseen alojarse en
el Valle de Aísa. Con una selectiva oferta
de 75 plazas de alojamiento, el visitante
descubrirá el encanto de la vida rural y
de su gastronomía simple e intensa. Ambos
establecimientos están diseñados para descansar
de las actividades propuestas. Los grupos
familiares, los grupos de amigos, las parejas
en busca de soledad y tranquilidad , los
inconformistas que buscan la pureza natural
para disfrutar del aire libre en solitario,
tienen una interesante opción para conocer
la naturaleza y el arte de vivir en el Valle
de Aísa.
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